Print

Doctors and providers who treat this condition

  

Si a su hijo hay que hacerle una punción lumbar

La punción lumbar es una prueba que permite evaluar la salud del líquido cefalorraquídeo (LCR), el cual rodea el encéfalo y la médula espinal. Durante la prueba se extrae del canal medular una pequeña muestra de LCR, que luego es analizada en un laboratorio. Esta prueba es segura y no daña la médula espinal ni los nervios. En unas pocas horas, el cuerpo de su hijo producirá una nueva cantidad de líquido para reponer la que le han extraído. Generalmente esta prueba lleva unos 30–60 minutos desde el comienzo hasta el fin.   Corte transversal visto de lado de la parte inferior de la espalda, donde puede verse la médula espinal dentro de las vértebras. Los nervios salen de la médula espinal y continúan descendiendo por adentro de la columna. La aguja entra por la piel a los espacios entre los nervios.

Antes de la prueba

Prepare a su hijo para la prueba siguiendo todas las instrucciones del proveedor de atención médica del niño.

  • Su hijo tendrá que permanecer acostado e inmóvil durante la prueba. Si esto le va a resultar difícil al niño, podrían administrarle un medicamento (sedante) de antemano que le ayudará a mantenerse relajado durante la prueba. Como alternativa pueden administrarle anestesia, la cual es un medicamento que hace dormir a su hijo y le impide sentir dolor o molestias durante la prueba.

  • Si van a administrarle anestesia a su hijo durante la prueba, le darán instrucciones específicas sobre comidas, bebidas y medicamentos para preparar al niño. Por ejemplo, podrían decirle que el niño no puede comer ni beber nada por un número determinado de horas antes de la prueba.

Informe al proveedor de atención médica

Para proteger la seguridad de su hijo y obtener los mejores resultados, mencione al proveedor de atención médica si el niño:

  • Toma algún medicamento.

  • La tiene alergia a algún medicamento o al yodo.

  • Tiene algún problema de salud.

Durante la prueba

La punción lumbar la realiza un proveedor de atención médica capacitado. Pregúntele de antemano al proveedor de atención médica de su hijo si usted puede quedarse acompañando al niño en la habitación del hospital. Para sentirse más tranquilo, el niño puede traer su juguete preferido, como por ejemplo un animal de peluche.

  • Su hijo se pondrá una bata de hospital y se acostará en una cama hospitalaria.

  • Si es necesario, le administrarán anestesia a su hijo; un enfermero especializado (anestesista) o médico (anestesiólogo) se encargará de este proceso. A continuación le vigilarán la respiración, la frecuencia cardíaca y la presión arterial de su hijo mediante unos monitores especiales.

  • Si va a estar despierto durante la prueba, le pedirán al niño que se acueste en posición fetal formando un ovillo, y que permanezca inmóvil.

  • Le limpiarán la parte baja de la espalda a su hijo, para que la zona de la piel sea estéril.  

  • Se le dormirá la zona con un medicamento.

  • A continuación se insertará una aguja hueca por la espalda, dentro del pequeño espacio que contiene el líquido en el canal medular. A veces la aguja se inserta más de una vez a fin de encontrar el mejor lugar para sacar el líquido. Una vez que la aguja esté en su posición, se toma lentamente la muestra de líquido y tal vez se mida también la presión de este.

  • Una vez que se termine de tomar la muestra de líquido, se extrae la aguja, luego se limpia la zona y se le coloca encima un apósito.       

Después de la prueba

  • Podría pedírsele a su hijo que permanezca acostado o que descanse por varias horas después de la prueba. Asegúrese de seguir las instrucciones sobre limitación de actividades que le dé el proveedor de atención médica de su hijo.

  • Es normal que el niño se sienta adolorido en la parte baja de la espalda. Quizás le recomienden un calmante del dolor, como el acetaminofén, para controlar cualquier molestia.

  • Haga una cita de control con el proveedor de atención médica de su hijo para enterarse de los resultados de la prueba.

Llame al médico si su hijo tiene cualquiera de estos síntomas:

  • Su hijo menor de 3 meses tiene fiebre de 100.4 ºF (38 ºC) [rectal] o más alta

  • Su hijo de 3 a 36 meses tiene fiebre de 102 ºF (39 ºC) [rectal] o más alta

  • Su hijo de cualquier edad tiene fiebre de 103 ºF (39.4 ºC) o más alta

  • Fiebre que dure más de 24 horas en un niño menor a 2 años o 3 días en un niño mayor a 2 años

  • Su hijo ha tenido convulsiones causadas por la fiebre.

  • Dolor de cabeza intenso o que dura más de 2 días.

  • Dolores musculares intensos o que duran más de 2 días.

  • Entumecimiento o debilidad en las piernas.

Ayude a su hijo a prepararse

Muchos hospitales cuentan con profesionales capacitados especialmente para ayudar a los niños a hacer frente a sus procedimientos médicos o a su experiencia en el hospital. A menudo, estos profesionales se denominan "especialistas en la vida infantil". Consulte con el proveedor de atención médica de su hijo para averiguar si se dispone de programas sobre la vida infantil u otros servicios similares para el niño. También hay cosas que usted puede hacer para ayudar a su hijo a prepararse para la prueba o el procedimiento; la mejor manera de proceder dependerá de las necesidades del niño. Comience poniendo en práctica los siguientes consejos:

  • Use palabras breves y sencillas para describirle la prueba a su hijo y explicarle por qué se la van a hacer. Ya que los niños de poca edad tienden a no prestar atención por mucho tiempo, dé su explicación poco antes de la prueba si tiene un hijo pequeño. A los niños mayores puede dárseles más tiempo para entender la prueba de antemano.

  • Dígale a su hijo lo que puede esperar que ocurra en el hospital durante la prueba. Por ejemplo, puede mencionarle quién le hará la prueba y describirle la habitación del hospital.

  • Asegúrese de que el niño comprenda las partes de su cuerpo que le examinarán en la prueba.

  • Describa lo mejor que pueda lo que el niño sentirá durante la prueba. Por ejemplo, si va a estar despierto durante la prueba, su hijo podría sentir molestias o presión cuando le insertan la aguja. Asegúrele a su hijo que esta molestia no va a durar mucho tiempo.

  • Deje que su hijo le haga preguntas y contéstele con sinceridad. Es posible que el niño se ponga nervioso o tenga miedo, y quizás incluso llore. Reconforte a su hijo diciéndole que usted va a estar cerca durante la prueba.

  • Si es apropiado, recurra a los juegos al hablarle a su hijo de la prueba. En el caso de niños pequeños, trate de ilustrar la situación con juegos de personajes, por ejemplo, usando el juguete u objeto preferido del niño. Si su hijo es de mayor edad, quizás le resulte útil leer libros o mostrarle ilustraciones sobre lo que va a suceder durante la prueba. 

 

 
 Visit Other Fairview Sites 
 
 
(c) 2012 Fairview Health Services. All rights reserved.