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Ebola

¿Qué es el Ébola?

El Ébola es un virus que causa problemas en la forma en que coagula la sangre. Se conoce como un virus de fiebre hemorrágica. Esto se debe a que los problemas de coagulación generan hemorragias internas, dado que la sangre se filtra de los pequeños vasos sanguíneos de su cuerpo. Además, el virus causa inflamación y daño en el tejido. Se pueden identificar cinco especies distintas del virus.

El Ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas que tengan el virus. Los fluidos corporales son: sangre, saliva, sudor, lágrimas, mucosa, vómito, heces, leche materna, orina y semen. También se contagia al tocar cosas contaminadas con esos fluidos. 

El Ébola es difícil de tratar y puede producir la muerte en un plazo promedio de 10 días desde el inicio de los síntomas.

¿Cuáles son los síntomas del Ébola?

Los síntomas del Ébola pueden comenzar de 2 a 21 días luego de contraer el virus. Por lo general, suelen comenzar de 8 a 10 días luego de estar expuesto al virus. Los primeros síntomas son similares a los de la gripe. 

Los primeros síntomas incluyen:

  • fiebre;

  • escalofríos;

  • debilidad;

  • dolor de cabeza intenso;

  • dolores musculares.

Estos síntomas aparecen varios días después:

  • confusión;

  • dolor de pecho;

  • problemas de respiración;

  • náuseas y vómitos;

  • diarrea;

  • dolor de estómago;

  • poca orina o falta de orina;

  • moretones o hemorragias inusuales;

  • erupciones de color rojo que no pican ni duelen y pueden descamarse con el tiempo;

  • enrojecimiento y sangrado en los ojos, la nariz, la boca y el recto.

En las últimas etapas de la enfermedad, pueden generarse:

  • insuficiencia de órganos;

  • inflamación del cerebro;

  • convulsiones;

  • falta de flujo sanguíneo en el cuerpo (shock);

  • muerte.

¿Cómo se diagnostica el Ébola? 

Los proveedores de atención médica le preguntarán sobre su historia clínica. También le preguntarán cuándo se expuso al Ébola. Es posible que pregunten sobre viajes que haya realizado recientemente o personas enfermas con las que haya tenido contacto.

Se le realizarán exámenes para comprobar la causa de sus síntomas. Los síntomas del Ébola también pueden ser causados por otros virus o bacterias. Es posible que deba someterse a exámenes como los siguientes:

  • Exámenes de sangre. Se toma una muestra de sangre de una vena de su brazo o mano. Se realiza para comprobar la presencia de ciertos químicos en la sangre, que pueden indicar si tiene Ébola u otra enfermedad. Los exámenes de sangre también se realizan para comprobar la presencia de problemas en la sangre, los riñones, el hígado y otros órganos.

  • Muestra de saliva. Se coloca un palillo con un pequeño trozo de algodón en la punta (hisopo) dentro de la boca. De este modo se comprueba la presencia de virus y bacterias en la saliva.

  • Análisis de orina. Se toma una muestra de orina. Se realiza para comprobar la presencia de bacterias que podrían estar causando los síntomas.

  • Cultivo de heces. Se toma una pequeña muestra de heces de su recto o de sus evacuaciones intestinales. La muestra se revisa para detectar la presencia de virus y bacterias.

  • Cultivo de esputo. Se toma una pequeña muestra de mucosa de los pulmones. La muestra se analiza para detectar la presencia de virus y bacterias.

¿Cómo se trata el Ébola?

En la actualidad, no existe un medicamento que cure el Ébola. El tratamiento para el Ébola se realiza para ayudar al cuerpo mientras combate la enfermedad. Esto se conoce como cuidado de apoyo. Incluye terapias que ayudan al cuerpo cuando padece una enfermedad grave. El cuidado de apoyo puede incluir:

  • fluidos que se administran por vía intravenosa (IV) para ayudar a que el cuerpo se mantenga hidratado;

  • oxígeno suplementario o respirador mecánico para mantener el nivel adecuado de oxígeno en su cuerpo;

  • diálisis para ayudar a eliminar los desperdicios de la sangre;

  • vasopresores para ayudar a aumentar la presión sanguínea cuando está muy baja;

  •  medicamentos para facilitar la coagulación sanguínea. 

Es posible que se realicen análisis de orina, sangre y otros tipos de exámenes regularmente. Esto se realiza para detectar químicos que indican  qué tan bien funcionan los órganos. Con los exámenes también pueden verse signos del virus que permanecen o desaparecen. Se comprobará regularmente su presión sanguínea.

En casos poco frecuentes, puede indicarse un tratamiento experimental. Estos son tratamientos que pueden funcionar, pero se encuentran en etapa experimental. No están aprobados por la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos ("FDA", por sus siglas en inglés), pero pueden indicarse en algunos casos. Los tratamientos experimentales pueden incluir:

  • Suero de convaleciente. Es la parte líquida de la sangre (suero) que se toma de una persona que se recupera del Ébola. Luego se coloca en el cuerpo de una persona con Ébola.

  • Medicamentos. Incluyen medicamentos que actúan en los factores coagulantes de la sangre o partes del virus del Ébola.

¿Quién está en riesgo de tener Ébola?

Si viajó a un lugar donde había personas o animales con Ébola, es posible que esté en riesgo de infección. Está en riesgo:

  • si estuvo en un lugar donde se trató a pacientes con Ébola y estuvo en contacto con ellos;

  • si tocó sangre o fluidos corporales (saliva, sudor, lágrimas, mucosa, vómitos, heces, leche materna, orina o semen) de una persona con Ébola;

  • si tocó sábanas, toallas, ropas, objetos personales u otros elementos que estuvieron en contacto con una persona con Ébola.

Vista de primer plano de las manos que se lava

¿Cómo puede prevenirse el Ébola?

En la actualidad, no existe una vacuna para el Ébola. La prevención se realiza cuando se evita el contacto con el virus y se toman medidas especiales con respecto al Ébola. Para protegerse:

  • siga todas las instrucciones que le mencionen si se encuentra en una zona con Ébola;

  • lávese las manos con jabón y agua frecuentemente o también puede usar alcohol en gel para manos;

  • no se toque los ojos, la nariz ni la boca; en caso de que deba hacerlo, primero asegúrese de lavarse las manos; 

  • cubra cualquier corte, rasguño o herida;

  • no toque fluidos corporales de una persona con Ébola;

  • no toque sábanas, ropas, toallas, suministros médicos ni objetos personales de una persona con Ébola.

Qué hacer en caso de que esté en riesgo de tener Ébola

Si estuvo expuesto al Ébola:

  • Comuníquese con su proveedor de atención médica. El proveedor de atención médica podrá comunicarse con el personal de salud local para ver qué medidas deben tomarse.

  • Controle los primeros síntomas del Ébola durante 21 días.

  • Tómese la temperatura, todas las mañanas y las noches. Esto se realiza para comprobar si tiene fiebre.

En caso de que tenga fiebre u otros síntomas del Ébola:

  • No se asuste. Tenga en cuenta que otras enfermedades pueden causar síntomas parecidos.

  • Comuníquese con la sala de emergencias del hospital más cercano. Indique que estuvo expuesto al Ébola y que presenta síntomas. Hágalo antes de ir al hospital. Esto ayudará al personal del hospital a prepararse para su llegada.

  • Tenga en cuenta que el personal del hospital puede utilizar equipo protector, como máscaras, gorros, guantes y protectores para los ojos. Lo hacen para evitar que se transmita el posible virus.

  • Siga todas las indicaciones del personal del hospital.

Luego de recuperarse del Ébola

Luego de recuperarse del Ébola, puede tener dolores corporales o debilidad durante semanas o meses. El Ébola puede durar en el semen hasta 3 meses luego de la recuperación. El hombre debe usar preservativo, o no tener relaciones sexuales. La mujer no debe amamantar hasta que hable con su médico. Una persona que se recupera del Ébola puede ser inmune por un período de 10 años o más. Se desconoce si esa inmunidad es válida también para todas las especies del virus.

Para obtener más información

Para obtener más información sobre el Ébola, visite el sitio web de CDC.

 

 

 
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