Temper Tantrum - Fairview Health Services
 
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Rabietas [Temper Tantrums]

Las rabietas son una parte normal del crecimiento. Los niños de menor edad no tienen el mismo control sobre sus emociones que los niños mayores o los adultos. Cuando se enfrenta con frustraciones o límites su hijo/a puede quejarse, llorar, gritar, patear, y golpear. Dependiendo de la personalidad del niño/a, las rabietas pueden ser frecuentes o raras.

Las rabietas ocurren con mayor frecuencia entre 1 a 3 años de edad. Se trata de una edad en que los niños no pueden pedir fácilmente con palabras lo que quieren. Las rabietas se vuelven menos frecuentes cuando los niños aprenden a expresarse mejor. Una rabieta puede ser la manera de buscar mayor atención de su hijo/a, o podría ser el resultado del hambre, cansancio, incomodidad o frustración.

Cuidado En Casa

1) Cómo prevenir rabietas:

  • Preste mucha atención a su hijo/a cuando se esté comportando como a usted le gusta. Algunas veces los niños se agarran rabietas simplemente porque no tienen la suficiente atención.

  • Asegure su casa de manera que los objetos prohibidos estén fuera del alcance o vista del niño/a.

  • No le haga a su hijo/a preguntas con respuesta afirmativa o negativa a menos que esté bien que ellos respondan negativamente. Por ejemplo no pregunte, “¿Quieres bañarte?” Simplemente diga “Es la hora de tu baño.” O le puede ofrecer una opción como, “¿Quieres bañarte antes o después de que leamos este libro?”

  • Trate de distraer a su hijo/a con una actividad u objeto nuevos cuando quiere que deje algo que está haciendo. Diga, “Hey, ven y mira un gato en el patio,” cuando vea que se está empezando a frustrar o empieza a dañar objetos.

  • Trate de que su hijo no se canse demasiado o se pase de hambre.

2) Qué hacer cuando ocurre una rabieta:

  • Mantenga la calma. No se enfurezca usted. No le pegue o grite a su hijo/a durante la rabieta o después de ella. Dé un buen ejemplo de cómo comportarse durante una frustración.

  • Esfuércese por calmar a su hijo/a. Pero si la rabieta se origina en un ” no” que le dijo a si hijo/a, lo mejor que puede hacer es dejar de prestarle atención. Simule que ignora su comportamiento, pero no deje de observarlo/a por la seguridad del niño/a.

  • Es muy importante que usted no cambie los límites impuestos debido a la reacción de su hijo/a. Si premia a su hijo/a cuando tiene una rabieta le enseñará que cuando desee algo tiene que hacer un berrinche.

  • Si el niño/a amenaza con dañar a alguien o dañar algo puede ser necesario que lo lleve a un lugar tranquilo y seguro o que lo contenga físicamente para evitar el daño.

3) Si su hijo/a continúa perdiendo el control o a usted le resulta difícil manejar sus estallidos temperamentales hable con su médico. Su médico puede evaluar mejor la situación y recomendarle apoyo adicional.

Seguimiento

con su médico o de acuerdo a lo indicado por nuestro personal. Vea a su médico si las rabietas se vuelven más frecuentes, intensas o duraderas o si necesita más asesoramiento sobre cómo manejar una rabieta sin perder el control usted mismo/a. Si su hijo/a está en edad escolar y muestra signos de inquietud, rebeldía, períodos de poca atención, autoestima baja.

Busque Prontamente Atención Médica

si algo de lo siguiente ocurre:

-- Su hijo/a deja de respirar, cambia de color o se vuelve flojo durante una rabieta

 

 
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