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Doctors and providers who treat this condition

  

Posible fractura de Salter (placa de crecimiento) en una extremidad inferior (niño)

Es posible que su hijo tenga una fisura o una rotura (fractura) en la placa de crecimiento de un hueso de su cadera, su pierna o su pie. Una placa de crecimiento es una zona cerca de cada extremo de los huesos largos que existe en los niños, desde el nacimiento hasta la adolescencia. Una placa de crecimiento permite que el hueso vaya creciendo a medida que el niño va creciendo. Una vez que el crecimiento del hueso está completo, la placa de crecimiento se convierte en hueso sólido. Una fractura en la placa de crecimiento se conoce como fractura de Salter (o de Salter-Harris).

Una placa de crecimiento normal no puede verse en una radiografía. Por lo tanto, una fractura de la placa de crecimiento no puede verse en una radiografía a menos que el hueso cercano se haya salido de su lugar (esté desplazado). Si el proveedor de atención médica sospecha de que su hijo tiene una fractura a pesar de que la radiografía es normal, puede que lo trate como si tuviera una fractura. Su hijo necesitará una visita de control o hacerse más radiografías. En ocasiones, los proveedores solicitan una radiografía del otro lado (el lado sano) para comparar las radiografías. Eso les ayudará a determinar si hay una fractura. Con el tiempo, si hay una fractura, el crecimiento del hueso nuevo podría verse en las radiografías.

Cuidados en la casa

El proveedor de atención médica de su hijo puede recetarle medicamentos para el dolor. Siga las instrucciones del proveedor para darle estos medicamentos a su hijo. No le dé aspirina a su hijo a menos que el proveedor le indique hacerlo.

Cuidados generales

  • Siga las instrucciones del médico acerca de cuánto debería usar su hijo la pierna afectada desde el momento en que se sacó una radiografía y hasta la siguiente. También después de que se confirme o se descarte una lesión. Si a su hijo le dieron muletas, debe usarlas para caminar. Su hijo no debe caminar sin las muletas ni apoyarse sobre la pierna o el pie lesionados hasta que el proveedor de atención médica lo autorice.

  • Si la pierna está inflamada o le duele, debe mantenerla elevada. Mantenga la pierna o el pie afectados en alto para reducir la inflamación y el dolor. Es muy importante que haga eso durante los primeros dos días (48 horas) después del momento de la lesión. Haga que el niño se siente o se acueste con tanta frecuencia como le sea posible. Coloque almohadas o cojines debajo de la pierna del niño hasta que la zona lesionada le quede por encima del nivel del corazón. Si es un niño más pequeño o un bebé, preste atención a que las almohadas no vayan a deslizarse y quedarle cerca de la cara.

  • Aplique una compresa fría sobre la zona lesionada para ayudar a controlar la inflamación. Para formar una compresa fría, puede envolver con una toalla delgada una bolsa plástica con hielo o con chícharos (arvejas) congelados. No coloque el hielo directamente sobre la piel, porque eso puede lastimar la piel. Puede que le resulte difícil usar la compresa fría porque a la mayoría de los niños no les gusta la sensación del frío. No fuerce a que su hijo acepte usar la compresa. Eso podría hacer que ambos se sientan mal. A veces, puede ayudarle convertir el uso de la compresa en un juego. 

  • Sostenga la compresa fría sobre la zona afectada durante hasta 20 minutos cada una o dos horas el primer día. Siga usando la compresa fría tres o cuatro veces al día los dos días siguientes y, luego, según sea necesario. Puede colocar la compresa fría directamente sobre la férula o el yeso. Si a su hijo le pusieron una bota, ábrala para colocar el hielo (a menos que le indiquen otra cosa).

  • Si a su hijo le dieron una férula o un yeso, cuídelos según le hayan indicado. No coloque talcos ni lociones dentro de la férula o el yeso. Impida que su hijo introduzca objetos dentro de la férula o el yeso.

  • Mantenga siempre el yeso o la férula completamente secos en todo momento. Debe cubrir la férula o el yeso con una bolsa plástica para evitar que se mojen cuando el niño se baña o se ducha. Cierre la parte superior de la bolsa con cinta adhesiva.

  • Aliente a su hijo a que mueva o haga ejercicios frecuentemente con los dedos del pie de la pierna afectada.

Visita de control

Programe una visita de control con el proveedor de atención médica de su hijo o según le hayan indicado. Las fracturas de la placa de crecimiento suelen soldarse bien sin problemas. Pero, es posible que su hijo deba consultar a un especialista. Si lo remitieron a un especialista, coordine esa cita tan pronto como pueda.

Nota especial para los padres

Los proveedores de atención médica han sido preparados para considerar que las lesiones como esta en niños pequeños pueden ser un signo de abuso. Es posible que varios proveedores de atención médica hagan preguntas para saber cómo se lesionó su hijo. La ley les exige que hagan esas preguntas. Esto se hace para proteger a los niños. Trate de ser paciente y no ofenderse por las preguntas.

Llame al 911

Llame al 911 si ocurre algo de lo siguiente:

  • Dificultades para respirar

  • Confusión

  • Tiene mucha somnolencia y tiene dificultades para despertarse

  • Desmayo o pérdida de la conciencia

  • Ritmo cardíaco acelerado

  • Convulsión

  • Cuello rígido

¿Cuándo debe buscar atención médica?

Llame enseguida al proveedor de atención médica de su hijo si el niño presenta cualquiera de los siguientes síntomas:

  • Síntomas tales como la inflamación o el dolor empeoran.

  • Los dedos del pie de la pierna lesionada están fríos, se ven azulados o se sienten entumecidos, arden o tienen cosquilleo.

  • La inflamación o el dolor empeoran después de que le colocaron un yeso o una férula en la pierna o el pie. Si tiene la férula colocada, aflójela antes de buscar ayuda. Los bebés que todavía no hablan pueden demostrar dolor con un llanto que no se calma.

  • El yeso se humedece o se ablanda.

  • Tiene algún problema con el yeso o la férula.

  • Su hijo no puede mover los dedos del pie de la pierna afectada.

Llame también de inmediato al proveedor de su hijo si tiene fiebre:

  • Su bebé tiene menos de 12 semanas y tiene fiebre de 100.4 °F (38 °C) o más. Puede que a su bebé deba verlo su proveedor de atención médica.

  • Su hijo (tenga la edad que tenga) tiene varias veces fiebre superior a 104 °F (40 °C).

  • Su hijo tiene menos de dos años y su fiebre continúa por más de 24 horas.

  • Su hijo tiene dos años o más y su fiebre continúa por más de tres días.

 

 
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