Print

Doctors and providers who treat this condition

  

Ruptura de tímpano con infección (niño) 

Su hijo tiene una infección del oído medio. El oído medio es el espacio que se encuentra detrás del tímpano. Puede deberse a un resfriado común, dado que la congestión puede bloquear la trompa de Eustaquio, que es el tubo por el cual sale el líquido del oído medio. En este líquido, pueden crecer bacterias y provocar una infección.

El tímpano puede romperse si la presión de aire y líquido dentro del oído medio se vuelve demasiado alta. Del canal auditivo, saldrán pus o sangre. Su hijo tendrá dificultades para oír bien.

Se recetan antibióticos para tratar esta enfermedad. Una vez tratada la infección, el tímpano suele cicatrizarse completamente. En ocasiones, la cicatrización se retrasa o es incompleta, o puede que la pérdida de audición no mejore. Por este motivo, es importante que haga un examen de seguimiento con un especialista en oídos (médico especializado en oídos, nariz y garganta).

Cuidados en la casa

Siga estos consejos para cuidar de su hijo en su casa:

  • Líquidos. La fiebre hace que el cuerpo de su hijo pierda agua. Si su hijo tiene menos de un año, siga alimentándolo con fórmula o con leche materna. Entre comida y comida, dele una solución de rehidratación oral. Puede comprarla en una farmacia o un almacén Si su hijo tiene más de un año, dele abundante cantidad de líquidos tales como agua, jugo, bebidas gaseosas sin cafeína, bebidas frutales o helados de jugo.

  • Descanso. Los niños con fiebre deben quedarse en casa, descansando o jugando tranquilamente hasta que la fiebre haya desaparecido. Su hijo puede regresar a la guardería o a la escuela una vez que la fiebre haya desaparecido y esté comiendo bien y sintiéndose mejor.

  • Alimentos. Si su hijo no quiere comer alimentos sólidos, está bien durante algunos días, siempre y cuando beba abundante cantidad de líquidos.

  • Fiebre. Puede darle acetaminofén a su hijo para aliviar la fiebre, el nerviosismo o las molestias. Si su hijo tiene más de seis meses, puede usar ibuprofeno en lugar de acetaminofén. Si su hijo tiene una enfermedad crónica del hígado o de los riñones, consulte a su proveedor antes de darle estos medicamentos. También hable con el proveedor si su hijo tiene una úlcera estomacal o sangrado gastrointestinal. No use aspirina en un niño menor de 18 años que esté enfermo y tenga fiebre porque puede provocarle graves daños en el hígado.

  • Antibióticos. Siga dándole a su hijo los antibióticos recetados hasta acabar todo el medicamento. Haga esto incluso aunque el niño se sienta bien después de los primeros días de tratamiento.

  • Supuración del oído. Mantenga una bola de algodón limpia en el canal auditivo para absorber la supuración. Cambie la bola con frecuencia, cuando se ensucie con el líquido que supura del oído. No permita que entre agua en el oído. No coloque ningún medicamento (gotas) en el oído a menos que el proveedor de su hijo le haya indicado hacerlo.

Visita de control

Programe una visita de control con el proveedor de atención médica de su hijo en dos semanas o según le hayan indicado. Esto es para asegurarse de que la infección está mejorando y que el tímpano está cicatrizando. A su hijo deberían hacerle una prueba audiológica (prueba de audición) una vez que el tímpano se haya cicatrizado. Esto es para comprobar que la audición del niño ha vuelto a la normalidad.

¿Cuándo debe buscar atención médica?

Llame a su proveedor de atención médica de inmediato si:

  • Su hijo tiene tres meses de edad o menos y tiene una temperatura de 100.4ºF (38ºC) o más. Es posible que a su hijo deba verlo un proveedor de atención médica.

  • Su hijo, de cualquier edad, tiene temperaturas superiores a 104ºF (40ºC) una y otra vez.

También llame inmediatamente al proveedor de atención médica de su hijo si se presenta cualquiera de las siguientes situaciones:

  • El dolor de oído empeora o no comienza a aliviarse después de dos días de tratamiento.

  • Nerviosismo inusual, somnolencia o confusión.

  • Convulsiones.

  • No tiene lágrimas cuando llora.

  • Tiene los ojos "hundidos" o la boca seca.

  • No ha mojado pañales en ocho horas si es bebé, o hace menos orina si es un niño de más edad.

  • Dolor de cabeza, dolor o rigidez en el cuello.

  • Salpullido nuevo.

  • Diarrea o vómito frecuentes.

 

 
 Visit Other Fairview Sites 
 
 
(c) 2012 Fairview Health Services. All rights reserved.